La familia de Griñán presenta la petición de indulto parcial sobre la pena de prisión por razones de «humanidad y equidad»

3 minutos de lectura

Se confirma. La familia de el expresidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, recientemente condenado a seis años de prisión por el caso de los ERE, ha registrado este jueves ante el Ministerio de Justicia, la petición de indulto parcial de la pena de prisión por razones de «humanidad y equidad».

Según informa su familia, la solicitud es «exclusivamente familiar» y basada en circunstancias «excepcionales», ya que es «un ciudadano de 76 años de edad con una intachable trayectoria vital caracterizada por su luchar por la libertad y la democracia, la igualdad, el Estado de bienestar» y un «profundo respeto a las instituciones del Estado».

El Supremo, dio a conocer este verano la sentencia por la que condenaba al expresidente andaluz a seis años de prisión por un delito de malversación en el caso de los ERE, si bien aún se desconoce el contenido de la sentencia y el de os votos particulares de las magistradas que discreparon en la resolución.

Este mismo jueves, la ministra de Justicia, Pilar Llop, quien se encargaría de redactar la medida de gracia, ha dejado la puerta abierta al indulto, afirmado que «no sería la primer vez» que un Gobierno concede la medida a un ex alto cargo de su partido condenado por corrupción.

Los firmantes (la esposa de José Antonio Griñán, María Teresa Caravaca, y sus tres hijos, Manuel, Ana y Miguel), han dejado claro en el comunicado enviado a los medios, que la petición está totalmente «alejada de cualquier consideración política o jurídica relativa al fallo judicial» y se ampara «expresamente en razones de humanidad y equidad» desde «el total respeto a las instituciones».

Además, la familia recalca que Griñán siempre ha mantenido «un prudente silencio» respecto a los tribunales «en contraste con la exacerbada exposición mediática sufrida durante estos últimos años».

Los solicitantes, inciden en que Griñán «ha sufrido, y sigue sufriendo, el permanente deterioro psicológico y moral de ver su nombre expuesto a debate público, afectando ello a su intimidad, su honor, su imagen y a su presunción de inocencia» desde hace once años, cuando se tomaron las primeras actuaciones en la instrucción del caso.

Deja una respuesta