¿Cómo regenerar España?

3 minutos de lectura

En el siglo XIX surgió un movimiento conocido como Regenerador, cuyo objetivo era reformar el país tras el desastre de 1898. Este suceso afectó profundamente a España y sumió al país en una crisis tanto existencial como política, con repercusiones incluso un siglo después.

Desde entonces, España ha enfrentado una crisis existencial y ha explorado diferentes vías para superarla, algunas de las cuales resultaron ser extremistas y fracasaron. No fue hasta 1978, con la actual Constitución, que se lograron los mayores avances en términos de bienestar económico, social y político.

En el año 2023, seguimos siendo herederos del movimiento político del 15M de 2011, el cual demandaba cambios estructurales en busca de una democracia más profunda y una sociedad basada en la igualdad, sin obviar el componente del esfuerzo. En aquel momento, personas de distintas ideologías se sentaron a dialogar en las plazas de España con el objetivo de reformar el país. Vislumbraron un acuerdo mínimo para regenerar España, donde la izquierda, la derecha y el centro se comprometieron a realizar ciertas reformas con el fin de romper la inercia de la crisis de 2008 y también la inercia de un siglo anterior. Así, nuestro país podría avanzar hacia un crecimiento social, económico y político que alcanzara los más altos estándares de bienestar.

En palabras del aclamado director de cine Pedro Almodóvar, “La regeneración de un país se logra cuando su sociedad se une y trabaja de forma colectiva para construir un futuro mejor”. Del movimiento del 15M surgió el concepto de la nueva política, y partidos como Ciudadanos y Podemos, con diferencias sustanciales entre ellos, buscaron fórmulas para regenerar el país desde sus propias perspectivas. Un ejemplo de esto fue el acuerdo en Murcia, donde se reformó la ley electoral gracias al consenso entre ambas formaciones. La democracia y nuestra España no pueden ser reformadas desde una sola perspectiva; tanto la izquierda, la derecha como el centro deben llegar a acuerdos mínimos para regenerar el país, de manera similar a los Pactos de la Moncloa de 1978.

Pensar que se puede reformar el país desde la perspectiva de una España contra otra España es caer en el error que ha atormentado a nuestras generaciones durante un siglo, impidiendo que nuestro país avance hacia su propio destino manifiesto: ser un ejemplo para el mundo en términos de democracia, libertad económica y libertades civiles. En momentos en los que el mundo se enfrenta a la lucha entre movimientos autoritarios de diferentes corrientes y la defensa de la democracia, es el momento en el que la libertad debe avanzar en un sentido de regeneración transversal para nuestro país.

¿Qué te ha parecido este artículo?

¡Gracias por tus feedbacks!

¿Has visto un error de redacción o tienes alguna sugerencia?

Los medios de comunicación independientes no se financia con partidos ni subvenciones, lo hacen sus lectores. Si crees en un periodismo libre e independiente, únete a Diario de España.

Historiador y geógrafo con una amplia experiencia en el análisis de temas de actualidad internacional y nacional. Ha participado en varias tertulias online, como 'Estado de Alarma' y 'F98', en las que ha aportado su visión crítica y objetiva sobre los temas más relevantes de la actualidad.

Deja una respuesta

Enable Notifications OK No thanks