La regulación de las criptomonedas: un reto para el futuro

Comenzar

Polémica tras polémica, el evento de ‘MundoCrypto, Metaverse Day’, se ha celebrado con al menos 7.000 asistentes, según sus organizadores. El acto celebrado en Madrid, acogió a jóvenes y no tan jóvenes para escuchar a los ‘gurús’ de la órbita de los bitcoins.

Un acto, que aunque durante toda la semana se ha pedido su cancelación por parte de partidos y medios de comunicación afines a esas mismas formaciones, no cabe ninguna duda de la importancia de regularizar esas criptomonedas, no solo para el buen funcionamiento de las mismas, también para la seguridad de los internautas que invierten en este tipo de moneda virutal.

No solo las empresas dedicadas a este sector, han pedido de manera continua una regulación al Estado, el Fondo Monetario Internacional (FMI), continúa reclamando la aclaración del estatus regulatorio de las finanzas centralizadas (sin intermediarios financieros), aunque su objetivo es aclarar que se eludan impuestos o sanciones y la comisión de actividades delictivas. Esta entidad, también considera necesaria la unificación a nivel global para regularizar estos productos financieros.

Por su parte, el Banco Central Europeo (BCE), alerta que la valoración del mercado de las ‘cripto’, es de 2,4 billones de dólares (unos 2,2 billones de euros), cifra que dobla las hipotecas subprime. Además, algunas entidades bancarias, consideran que no se puede correr el riesgo de que los criptoactivos se desarrollen «al margen de los canales de intermediación financiera seguros y regulados» en la actualidad.

No es casualidad, que a pesar de su regulación, la Agencia Tributaria y el Banco de España, ha cuantificado al menos a 233.000 contribuyentes que no han declarado sus inversiones digitales, aunque el FMI no se centra en inversores, sino en el producto in situ. Las criptomonedas se comercializan imposibilitando conocer la identidad y la residencia del inversor, y con ello, no se puede determinar ningún marco normativo.

En la actualidad, en España la regulación de las monedas virtuales se hace a través de la legislación en materia de la prevención del blanqueo de capitales y la lucha contra el fraude fiscal (el Real Decreto-Ley 7/2021 por el que se establece la reglamentación básica en torno a divisas).

«Se requiere seguridad jurídica y uniformidad, al menos en el seno de la Unión Europea. Las reticencias principales son la alta volatilidad, la falta de respaldo gubernamental y, en mi experiencia, la poca regulación existente», aseguran los expertos en cuanto a una regulación europea, aunque el organismo se remanga.

La posibilidad de sufrir un ataque informático, es otro de los puntos de inflexión que crea inquietud. En 2013, la plataforma ‘MT Gox’, fue víctima de un robo, que dio a lugar a la pérdida de 460 millones de dólares en bitcoins y mandó a la quiebra al principal proveedor, que por entonces era el líder del mercado.

En lucha contra la ciberdelincuencia, los organismos de control de cada país, miran con lupa las actividades de los conocidos como Virtual Asset Service Providers (VASP), las empresas que permiten la compra-venta de monedas virtuales y su custodia. Desde 2021, estos proveedores se servicio, están obligados a registrarse en un listado oficial del Banco de España y pasar por un fuerte e importante filtro de seguridad para prevenir la evasión de capitales y la financiación del terrorismo. De no hacerlo, acarrearía sanciones millonarias.

En el caso de España, la Quinta directiva fue la piedra que comenzó a dar forma al activo digital y un exchange. Las normativas europeas pueden ser o reglamentos o directivas, aunque estas últimas hay que internarlas en nuestro ordenamiento jurídico.

Por otro lado, a parte de la Quintas directiva, también existen otras normativas que establecen un camino por el que los proveedores de servicios de monedas virtuales, pueden ejercer sus actividades de forma regulada, sin miedo y con unas sanciones muy claras en el caso de incumplimiento.

MICA (Markets in Crypto-Asset), es una de las propuestas de reglamento que todavía no está en vigor, pero son muy esperadas. Si bien la directiva de banqueo de capitales de forma soslayada toca las criptomonedas, MICA es una regulación hecha por y para los proveedores de servicios financieros.

En relación con la emisión de monedas digitales por parte de los bancos centrales (también conocidos como CBDC), ha recalcado en multitud de ocasiones la importancia de la colaboración entre bancos centrales y el sector privado. Así, las autoridades deben ser los proveedores de las infraestructuras necesarias mientras los bancos privados deben desarrollar las propuestas de valor añadido de cara a los consumidores y clientes.

Deja una respuesta