Emoción y expresividad del discurso de Leonor en los Premios Princesa de Asturias 2023

Análisis de comunicación a cargo de Julio García Gómez, experto en expresión y lenguaje verbal y gestual.

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“Leonor realiza un esfuerzo por expresar con firmeza en su discurso de los Premios Princesa de Asturias de este año. Hay un inicio del mensaje marcado por la emoción en la voz al dirigirse al público y a los premiados, con cierta fatiga por falta de aire al finalizar las frases, al principio, que se va templando, y gana en firmeza a medida que avanza la alocución, porque en la expresión verbal es necesario mantener un control estricto de la respiración para que fluyan las palabras con facilidad.

Destaca el interés por repartir su mirada entre los asistentes para implicarles en la ceremonia. Es buena táctica y estrategia de comunicación en público mirar a los asistentes, a modo de barrido general, para que sientan más suyas las palabras de la conferenciante, y a la vez permita dar seguridad al ponente fijarse en las personas que muestran caras positivas de aceptación de sus palabras y, en esta situación, la sonrisa emocionada de sus familiares más cercanos.

A medida que evolucionan las frases, Leonor va tomando más seguridad y firmeza porque controla más la respiración y rompe la monotonía de la regularidad en la expresión. Es cuestión de ir ganando dominio en la expresión verbal según avanzan los minutos, para así poder hacer un cierre de discurso lo más brillante posible y obtener la mayor complacencia y los más calurosos aplausos de los asistentes. Regular bien la respiración resulta necesario para que fluya y se proyecten las palabras, además de aportar seguridad a su expresión facial de cercanía, que mantiene en todo momento.

Hay un avance en la expresión verbal, desde su primer discurso pronunciado, por la propia voz que adquiere tonos más graves por los años transcurridos. El cambio de voz en las personas de la niñez, a la adolescencia y juventud, en este caso, siempre pasa por una evolución constante. Suele cambiar entre los 11 y 14 años cuando la laringe se va transformando. Al transcurrir los años la voz se profundiza en un par de tonos según los tramos de edad, y en general, se hace más contundente. En casos de voces de tono medio, como es el caso de la princesa Leonor en su tramo de edad, sucede así, porque su voz es de tipo medio con tendencia a tono grave en un futuro. En casos de voces agudas o graves, los cambios pueden ser más profundos.

Destaca el dominio del espacio escénico y la capacidad de proyectar su voz, con un gesto de complicidad antes de pasar al atril, en que su padre, el rey Felipe VI, le dirige y toca su mano, en señal de afecto, y para dar seguridad y fuerza en la pronunciación al discurso, lo que sucede también al finalizarlo”.

Julio García Gómez es analista de expresión verbal y gestual. Director de comunicación de la Fundación Economía y Salud y Fundación Casaverde. Licenciado en Ciencias de la Información. Universidad Complutense de Madrid. Formación internacional en NAB Atlanta (EEUU) y MIDEM de Cannes (Francia). Docente de habilidades de comunicación.

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Analista de expresión verbal y gestual. Director de comunicación de la Fundación Economía y Salud y Fundación Casaverde. Licenciado en Ciencias de la Información. Universidad Complutense de Madrid. Formación internacional en NAB Atlanta (EEUU) y MIDEM de Cannes (Francia). Docente de habilidades de comunicación.

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