Siniestro del avión de Yevgeny Prigozhin, del Grupo Wagner: otra posible muerte sospechosa de alguien enfrentado a Putin

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Gregory F. Treverton, USC Dornsife College of Letters, Arts and Sciences

El líder mercenario ruso Yevgeny V. Prigozhin, fundador del Grupo Wagner, murió al estrellarse el 23 de agosto de 2023 el avión privado en el que viajaba, matando a las 10 personas que iban a bordo.

La Agencia Federal Rusa de Transporte Aéreo confirmó que Prigozhin, que había liderado una breve rebelión contra el ejército ruso dos meses antes, estaba entre los muertos. Sin embargo, se creía que Prigozhin tenía numerosos pasaportes y obligaba a otros a viajar con su nombre para protegerse de posibles atentados.

The Conversation U.S. ha pedido al experto en seguridad nacional Gregory F. Treverton, expresidente del Consejo Nacional de Inteligencia en la Administración Obama, que explique lo que significaría la muerte de Prigozhin.

¿Quién era (o es) Prigozhin?

Prigozhin provenía de orígenes humildes.

Era un delincuente de poca monta que, tras pasar nueve años en una prisión soviética, se convirtió en vendedor de perritos calientes y llegó a poseer elegantes restaurantes y un servicio de catering.

Se le conocía sobre todo como el rico y bien relacionado líder del Grupo Wagner, una fuerza militar privada con vínculos con el Gobierno ruso. Las tropas de Wagner lucharon en el bando ruso en Ucrania, pero Prigozhin hizo públicas en la primavera de 2023 sus críticas sobre el coste del conflicto en términos de tropas de Wagner y sus quejas sobre la forma en que el Gobierno ruso estaba librando la guerra. El ministro de Defensa Sergey Shoigu fue un blanco particular de las quejas de Prigozhin sobre la estrategia militar.

En junio, Prigozhin orquestó lo que en la práctica fue una revuelta contra el Gobierno ruso. Envió a las tropas de Wagner en una marcha sin obstáculos hacia Moscú.

Prigozhin tenía 62 años en el momento del accidente.

¿Cuál era su relación con el presidente Vladimir Putin?

Como mínimo, era complicada.

Prigozhin, un oligarca, se consideraba cercano al líder ruso. Se le llamaba “el chef de Putin” por los servicios que prestaba al Kremlin y los detalles que empleaba cuando Putin cenaba en sus restaurantes.

En junio, cuando lanzó su motín contra Moscú, Prigozhin debió de darse cuenta de que había ido demasiado lejos con sus reproches públicos. El único general al que admiraba, Sergey Surovikin, publicó un mensaje en vídeo en el que le decía que se retirara y que “obedeciera” a Putin. Prigozhin no tardó en disolver la marcha, diciendo que quería evitar “sangre rusa”. Después, el líder mercenario dijo que se había reunido con Putin antes de partir hacia lo que se esperaba que fuera su exilio en Bielorrusia.

En aquel momento, yo buscaba grietas en la voluntad de lucha de Rusia, especialmente en su ejército. En cierto modo, tiene que odiar la sangría humana y material en un conflicto que muchos reclutas ni siquiera entienden o apoyan.

En ese sentido, vi las críticas de Prigozhin a la estrategia militar rusa en Ucrania como una señal positiva, especialmente porque su opinión parecía resonar en el pueblo ruso e incluso en sus fuerzas armadas. Sin embargo, cuando parecía que Prigozhin iba a imponerse, los funcionarios estadounidenses se preocuparon. Como dice el refrán: cuando los dioses quieren castigarnos, atienden nuestras plegarias. ¿Poner fin al Gobierno de Putin conduciría al caos en Rusia? ¿Y cuán peligroso sería con todas esas armas nucleares que alberga?

¿Por qué cree que los oponentes de Putin, muchos de los cuales están muertos o encarcelados, han sufrido tantas desgracias?

Estaba dolorosamente claro que, tras su fallida rebelión, Prigozhin era hombre muerto.

De hecho, la sorpresa fue que Putin retiró los cargos y le dejó marchar, aunque al aliado vasallo de Rusia, Bielorrusia. Pero muchos creen, entre ellos yo, que Prigozhin estaba destinado a correr la misma suerte que otros que se han enfrentado a Putin.

Esa creciente lista incluye a Boris Nemtsov, el físico ruso, político y crítico de Putin que fue asesinado en 2015. Y a Alexei Navalny, el líder de la oposición rusa que permanece en prisión después de que Putin orquestara presuntamente su envenenamiento en 2020.

¿Cambiaría algo la muerte de Prigozhin en la política estadounidense hacia Putin y Rusia?

Al final, a menos que la rebelión de Prigozhin haya plantado las semillas de una resistencia real, no creo que su muerte cambie el curso de la guerra de Ucrania, ni la política de Estados Unidos hacia Putin y Rusia.

Sin embargo, es probable que saque a las tropas de Wagner, que habían estado entre las más eficaces de Rusia, del conflicto en Ucrania. Y puede acabar disminuyendo las operaciones de Wagner en África, que hasta ahora han favorecido los intereses rusos. No obstante, la guerra de Ucrania se ha convertido en la guerra de Estados Unidos, y el Gobierno estadounidense no quiere que Ucrania la pierda, aunque no la gane de forma dramática.

Estados Unidos seguirá teniendo que lidiar con Putin mientras continúe sancionándolo a él y a sus asociados y, en última instancia, intente que sea juzgado como criminal de guerra.

Gregory F. Treverton, Professor of Practice in International Relations, USC Dornsife College of Letters, Arts and Sciences

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

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