Sánchez pretende abonar el terreno para aprovechar la «oportunidad única» que suponen los próximos años en colaboración entre la UE-América Latina

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El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, pretende abonar el terreno para aprovechar la «oportunidad única» que suponen los próximos años con el fin de llevar a su máxima expresión la relación y la colaboración entre la Unión Europea y América Latina.

Sánchez recaló este jueves en Ecuador en la segunda etapa de su gira latinoamericana que incluye también a Colombia y Honduras, y en su reunión con el presidente ecuatoriano, Guillermo Lasso, lanzó el mismo mensaje que la víspera trasladó al jefe del Estado colombiano, Gustavo Petro.

Su análisis es que la relación entre la UE y la región latinoamericana tiene aún un enorme potencial y es necesario impulsarla teniendo en cuenta además los movimientos geopolíticos que está viviendo el mundo.

En ese contexto, considera que España puede jugar un papel de gran relevancia en el acercamiento entre ambas regiones y cree que hay hitos por delante que facilitan ese objetivo.

Ante el presidente ecuatoriano, Sánchez reiteró que España se volcará durante su presidencia de la Unión Europea, en el segundo semestre de 2023, en impulsar esa colaboración, y un hito para ello será la cumbre de líderes europeos, latinoamericanos y caribeño que albergará España.

A esa cita sumó la trascendencia que cree que tendrá la próxima cumbre de América Latina y el Caribe de finales de año, la cumbre iberoamericana que se celebrará en República Dominicana en marzo de 2023 y otra cumbre iberoamericana que tendrá lugar en Ecuador al año siguiente.

«Este calendario es una oportunidad única para relanzar el papel de Latinoamérica en el escenario internacional y subrayar el compromiso de España con ese impulso desde su vocación profundamente europeísta», dijo Sánchez junto a Lasso en su comparecencia tras reunirse en el Palacio de Carondelet.

Además del deseo de seguir reforzando los lazos políticos, el capítulo económico tuvo un apartado especial en la visita de Sánchez, ya que antes de su encuentro con Lasso ambos asistieron a un foro empresarial en el que participaron representantes de unas 300 compañías de los dos países.

Ante todos ellos, el presidente del Gobierno garantizó que las empresas españolas seguirán apostando por la inversión en Ecuador aumentando sus inversiones.

«Se invierte donde se confía», dijo Sánchez, quien destacó el marco de seguridad jurídica en Ecuador y recordó que el centenar de empresas de España asentadas en este país generan unos 20.000 empleos directos. A aumentar la inversión española llamó Guillermo Lasso en su intervención en ese foro.

«Los invito a invertir en un Ecuador que genera confianza, que tiene excelentes indicadores, paz y verdadera democracia», afirmó antes de comprometerse incluso a reforzar la seguridad jurídica y confiar que en septiembre esté listo para firmar un nuevo tratado bilateral sobre inversiones.

Los dos gobiernos se comprometieron a poner en marcha a la mayor brevedad un mecanismo de diálogo privilegiado que trate de forma preventiva las eventuales controversias empresariales y de inversión que puedan surgir.

Lasso agradeció a España su apoyo para hacer frente a la pandemia de coronavirus al donar a su país 1,6 millones de vacunas y también su respaldo a la aspiración ecuatoriana de que sus ciudadanos sean exonerados del visado Schengen de estancias cortas.

Por su parte, Sánchez elogió la gestión migratoria de Ecuador y destacó que este país, miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, se haya alineado con la mayoría de la comunidad internacional para rechazar la invasión de Ucrania por parte de Rusia.

Lasso comentó que había regalado al presidente del Gobierno un sombrero después de que el que le llevó a Madrid durante su visita a España no fuera de su talla. En esta ocasión le obsequió también con un balón de baloncesto dada la afición de Sánchez a este deporte.

Tras su declaración, los dos presidentes hicieron un breve recorrido por el centro histórico de Quito (que ha contado para su rehabilitación con financiación de la cooperación española) hasta la iglesia de la Compañía de Jesús.

Esta zona de la capital está considerada como el centro histórico mejor conservado de toda América Latina.

La agenda de Sánchez en Ecuador (en la que fue la primera visita de un presidente del Gobierno español en más de veinte años) concluye con una reunión con la colectividad española residente en el país, y a su término se desplazará a Tegucigalpa para cerrar su gira latinoamericana. 

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